
¡Malas noticias para los inmigrantes! EE.UU. acelera el proceso para retirar el estatus a los refugiados en el país. Estados Unidos reducirá de treinta a diez días el plazo que tienen los refugiados para defenderse cuando el Gobierno pretende retirarles su estatus, según información del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). La nueva normativa acorta el tiempo para presentar pruebas y argumentos en respuesta a una notificación de las autoridades sobre su intención de retirar esa protección. La medida, señaló el DHS en el documento, busca “restaurar la integridad del sistema de inmigración, mitigar los riesgos a la seguridad pública y nacional y prevenir el fraude”. Según la ley, Estados Unidos solo puede retirar el estatus de refugiado si determina que la persona no cumplía los requisitos para obtenerlo cuando fue admitida en el país. Si las autoridades consideran que las pruebas y los argumentos presentados no justifican mantener la protección, pueden retirarle el estatus y someterla a un proceso de deportación.