
La protesta social tuerce el brazo a la empresa que desahució a una anciana en España. La abogada de Maricarmen, una vecina de 87 años, lamentó que la empresa no se sentara a negociar hasta ayer.

La protesta social tuerce el brazo a la empresa que desahució a una anciana en España. La abogada de Maricarmen, una vecina de 87 años, lamentó que la empresa no se sentara a negociar hasta ayer.