
¿En qué consistió la incursión armada terrorista frustrada por Cuba. La extremista Maritza Lugo Fernández, radicada en Miami, figura como la organizadora y financiadora de la incursión armada neutralizada en Villa Clara en febrero de 2026, utilizando su infraestructura en Florida para adiestrar a la célula violenta. Al grupo paramilitar se le incautó un arsenal de combate en perfecto estado, compuesto por 14 rifles de precisión y fusiles de asalto (incluidos modelos DB AR-15, Delta y escopetas Winchester), 12 pistolas de diversos calibres, 12.846 municiones y 134 cargadores. 25 de septiembre de 2026 Hora: 10:55 Una incursión armada contra Cuba, ocurrida el pasado 25 de febrero, terminó en fracaso cuando el grupo de contrarrevolucionarios reclutados para cometer actos violentos y desestabilizar chocó con las Tropas Guardafronteras cubanas y fue derrotado tras intercambiar disparos. Cuatro de los cinco sobrevivientes de la «aventura» bélica ofrecieron declaraciones al medio independiente Belly of the Beast —en una investigación publicada en colaboración con Drop Site y Miami New Times— sobre este operativo planificado desde Florida, Estados Unidos, y contaron que su plan consistía en tomar una comisaría de policía, incitar un levantamiento popular e invocar una intervención militar estadounidense que derrocara al Gobierno cubano. Los implicados, todos migrantes cubanos captados en distintas localidades de EE.UU., se nombran: José Manuel Rodríguez Castelló, de 34 años, quien trabajaba en la remodelación de baños en Homestead, Florida; Christian Ernesto Acosta Guevara, de 24 años, laboraba como pintor de casas en Tampa; Leordán Enrique Cruz Gómez, de 38 años, residía en Houston, Texas, tras llegar en un bote improvisado, y Conrado Galindo Sariol, de 52 años y exoficial militar radicado en Florida, quien se dedicaba a la desinstalación de antenas parabólicas. Ten men set out from Florida for Cuba w/ guns and a plan to spark an uprisingA firefight with Cuba’s Border Guard left five dead and five detainedRead the first public account of the failed plot from its participants, with @DropSiteNews @miaminewtimes: https://t.co/WK5W37GfgC pic.twitter.com/zmGNrU7a4D Luego de detener a los implicados y brindarles tratamiento médico, el Ministerio del Interior de Cuba (Minint) abrió una investigación exhaustiva del caso. Esas investigaciones y las declaraciones vertidas por los imputados señalan a la contrarrevolucionaria Maritza Lugo Fernández como la autora intelectual, organizadora y financista directa de la fallida incursión. Lugo Fernández, cabecilla del grupúsculo Partido Democrático 30 de Noviembre Frank País y vinculada a la estructura extremista Nido del Cuervo, dirigió la logística, facilitó campos de adiestramiento en Florida y coordinó el aprovisionamiento bélico del comando paramilitar, que intentó penetrar en la isla a bordo de la lancha rápida «El Tornado». La aprehensión dejó en evidencia la preparación defensiva de las fuerzas de seguridad cubanas ante sistemáticas agresiones terroristas impulsadas desde el exterior y bajo la permisividad de las autoridades estadounidenses. Identificar la responsabilidad de Lugo Fernández resulta imprescindible para visibilizar el modo en que redes extremistas asentadas en EE.UU. apelan a estructuras políticas para promover el terrorismo armado. En la década de 1990, Lugo Fernández inició sus acciones contrarrevolucionarias en San Miguel del Padrón, La Habana, donde fundó junto a su entonces esposo, Rafael Ibarra Roque, el Partido Democrático 30 de Noviembre Frank País. Ibarra resultó condenado en 1995 a 20 años de cárcel por hacer estallar artefactos explosivos en instalaciones militares, momento en que Lugo asumió el liderazgo del grupúsculo hasta su salida del país en 2002. Al radicarse en el sur de Florida, la extremista se incorporó a la estructura Los Plantados Hasta La Libertad y la Democracia en Cuba. Colaboró estrechamente con reconocidos ejecutores de actos de violencia política como Mario Chanes de Armas, Eusebio Peñalver Mazorra y Ángel de Fana Serrano. Desde esta plataforma mantuvo de manera ininterrumpida la promoción de acciones subversivas contra la isla. Contrarrevolucionarios revelan que incursión armada a Cuba buscaba una intervención militar de EE.UU. Los testimonios de los sobrevivientes confirmaron que la cabecilla Maritza Lugo Fernández coordinó el aprovisionamiento bélico, la compra de insumos, el transporte hacia Marathon Key (en los cayos al sur de Florida) y la alimentación de la célula violenta. Por medio de la pesquisa se supo que la base de operaciones funcionó en una finca de 13 acres ubicada en LaBelle, condado de Hendry (al este de la ciudad de Fort Myers, en el centro de Florida), que fue propiedad de Lugo Fernández y de la cual mantuvo control operativo. Cuba revela detalles de intento de incursión terrorista: «Nos dispararon en nuestras propias aguas» En dicho predio, donde detectives locales constataron la existencia de una franja de terreno de tres lados diseñada para ejercicios de tiro multidimensionales, los implicados ensayaron tácticas de combate, acopiaron pertrechos y probaron explosivos. En los últimos años, la extremista afianzó nexos con la organización Auto Defensa del Pueblo (ADP) mediante una alianza política y una relación personal con Amijail Sánchez González. Una publicación compartida por (@telesurtv) Asimismo, figuró en eventos públicos junto a Enrique Tarrio, exlíder de los Proud Boys condenado por conspiración sediciosa, y reivindicó públicamente al terrorista internacional Luis Posada Carriles, a quien calificó en sus redes sociales como un gran patriota y amigo. Las pericias del Ministerio del Interior y los medios incautados demostraron el carácter abiertamente militar de la agresión. El comando partió con la orden expresa de infiltrarse por la costa norte de Cuba, promover el desorden público, perpetrar actos violentos y atacar unidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.