
Díaz-Canel alerta en la FAO impacto de las sanciones coercitivas unilaterales. Durante el Foro Mundial de la Alimentación, Miguel Díaz-Canel detalló el impacto del bloqueo de EE. UU. sobre la cadena agroalimentaria. Díaz-Canel enfatizó que para la nación caribeña la situación alimentaria no responde únicamente a dinámicas de mercado o factores ambientales, sino al impacto acumulado de más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero aplicado por el Gobierno de los Estados Unidos. 12 de octubre de 2026 Hora: 10:28 Durante su intervención en la jornada inaugural del Foro Mundial de la Alimentación de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, profundizó en la denuncia sobre la responsabilidad ética y política que recae sobre los gobiernos para garantizar el derecho humano inalienable a la alimentación. El mandatario advirtió que los problemas globales como los conflictos armados, la crisis climática y las turbulencias económicas golpean de forma desproporcionada a las naciones en desarrollo, donde más de 640 millones de seres humanos padecen hambre extrema. Díaz-Canel enfatizó que para la nación caribeña esta situación no responde únicamente a dinámicas de mercado o factores ambientales, sino al impacto acumulado de más de seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero aplicado por el Gobierno de los Estados Unidos. El jefe de Estado detalló que esta política de asfixia cercena de manera directa el acceso a mercados internacionales, tecnologías avanzadas, financiamientos, insumos agrícolas y combustibles indispensables para el sostenimiento del sector agropecuario nacional. En su alocución, el presidente cubano puso especial énfasis en la intensificación de las agresiones de Washington a través de la imposición, desde enero de este año, de un severo cerco energético contra la isla. Esta medida punitiva golpea de manera integral toda la cadena de valor agroalimentaria, afectando los procesos de siembra, la refrigeración de alimentos, el procesamiento industrial, el transporte de insumos y la logística de distribución destinada a la población. No obstante, Díaz-Canel aseveró que frente a este escenario de agresión sistemática, el pueblo cubano ha transformado el desafío en una oportunidad para acelerar transformaciones estructurales profundas. LEA TAMBIÉN:Comienza en Roma Foro Mundial anual de la FAO La estrategia cubana se enfoca en la descentralización territorial, el fomento de la innovación científica, la transición hacia energías renovables en los sistemas alimentarios locales y el fortalecimiento de la producción nacional para reducir la dependencia de insumos externos, consolidando la resiliencia del país bajo condiciones extraordinariamente adversas. El mandatario cubano destacó el acompañamiento de la FAO, organismo que ha movilizado cerca de 100 millones de dólares en recursos, asistencia técnica y capacitación para fortalecer sectores productivos clave en Cuba. En este contexto, el país anunció su incorporación a la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza mediante la presentación de dos planes de alto impacto social diseñados para proteger a los sectores más vulnerables. Asimismo, dentro de la Iniciativa Mano de la Mano, Cuba impulsó dos proyectos enfocados en potenciar las cadenas productivas del café y la miel, renglones con alto valor estratégico para la dinamización del empleo rural, la sostenibilidad ambiental y la generación de ingresos por exportación. ???????? Miguel Díaz-Canel denunció en el Foro Mundial de la Alimentación de la FAO el cerco energético contra Cuba y presentó planes para fortalecer la seguridad alimentaria. #ForoMundialAlimentacion #FAO #Cuba #12October pic.twitter.com/JbdCREQRsM Al conmemorarse el año del centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Díaz-Canel reafirmó que su prédica histórica en defensa del derecho de los pueblos a una vida digna sigue guiando el modelo social cubano. Concluyó llamando a consolidar un multilateralismo combativo y solidario, subrayando que la alimentación debe ser un derecho colectivo y no una mercancía sujeta a la especulación o al chantaje político del imperialismo.