
Quién es y qué crimen cometió Christa Pike, la primera mujer que será ejecutada en Tennessee en 200 años. Fuente de la imagen, Tennesse Department of Corrections Ashlee Sellars tuvo noticias de su amiga Christa Pike por última vez a principios de esta semana, cuando esta le envió un mensaje de texto desde su celda en el corredor de la muerte, donde se prepara para ser ejecutada mediante inyección letal en el estado de Tennessee. Pike le dijo a Sellars que no quería que ninguno de sus seres queridos estuviera presente el miércoles, cuando debe ser ejecutada. "Ella no quiere que pasemos por eso", dice Sellars. A Sellars le resulta difícil reconocer en esta mujer que considera amable y protectora, a la persona que cometió un crimen atroz hace 31 años. Pike, quien ahora tiene 50 años, tenía 18 cuando ella y su novio de entonces, Tadaryl Shipp, golpearon y torturaron hasta la muerte a Colleen Slemmer, una joven de 19 años a la que conocieron en un campamento de formación laboral para adolescentes con problemas. El asesinato provocó un gran revuelo mediático en Knoxville, Tennessee, en 1995, cuando encontraron a Colleen con un pentagrama —un símbolo de ritual satánico— grabado en el pecho. Pike había acusado a Colleen de insultarla e intentar robarle a su novio. Otros dos residentes del campo testificaron posteriormente que Pike se había jactado del asesinato antes y después del mismo, y les mostró un trozo del cráneo de Colleen. Un año después, ella fue condenada a muerte, mientras que Shipp, quien tenía 17 años en ese momento, recibió cadena perpetua con posibilidad de libertad condicional. Ahora, tras años de apelaciones fallidas, se ha fijado la fecha de ejecución de Pike. De llevarse a cabo, será la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años. Solo 18 mujeres han sido ejecutadas en Estados Unidos desde la década de 1970, en comparación con 1.663 hombres. La madre de Colleen ha dicho que quiere que se ejecute a Pike para que su hija "por fin pueda descansar en paz". Fuente de la imagen, Family handout Todas las noticias que necesitas están en World Service Pero los abogados de Pike, que presentaron una petición de clemencia de 226 páginas, aún esperan una medida de última hora que permita salvar su vida, mientras que los expertos en derechos humanos de la ONU también han pedido que se detenga la ejecución. Pike tiene un historial documentado de abuso sexual infantil, abandono y negligencia. Sus abogados creen que si fuera declarada culpable del mismo delito hoy en día, siendo adolescente no recibiría la pena de muerte. En los años transcurridos desde su sentencia, su equipo de defensa ha descubierto detalles sobre su infancia que, según afirman, el jurado nunca tuvo la oportunidad de considerar. "Resulta inconcebible que no presentaran ningún antecedente de abuso y violación, a pesar de que lo sabían", afirma Sandra Babcock, experta en género y pena de muerte de la Facultad de Derecho de Cornell, que ha trabajado en la defensa de Pike. "Su caso es tan singularmente conmovedor, no solo por su historial de violencia sexual realmente incomprensible, sino por la combinación de eso con su juventud y su enfermedad mental". Fuente de la imagen, Christa Pike En 1995, la psicóloga forense Diana McCoy fue contratada por el equipo de defensa de Pike y descubrió que había sufrido una grave negligencia por parte de ambos padres. El informe de McCoy reveló que Pike sufrió abusos físicos y sexuales por parte de varios maridos y novios de su madre, y que fue violada en repetidas ocasiones: una vez a los 11 años y otra a los 17. Posteriormente, se descubrió que, siendo niña, fue violada repetidamente por el novio de su abuela. McCoy afirmó que la madre de Pike no la creyó cuando le contó que estas violaciones habían ocurrido. Pero la abogada de Pike no hizo declarar a McCoy ni llamó a muchos de los testigos que ella recomendó. Estos detalles salieron a la luz más de una década después, durante una audiencia judicial en la que se revisó su caso, cuando un nuevo equipo de abogados alegó asistencia letrada ineficaz, alegación que el juez desestimó. En 2021, a Pike le diagnosticaron trastorno bipolar en prisión y desde entonces recibe medicación. Posteriormente, otra psicóloga forense que trabajaba para la defensa de Pike, la doctora Bethany Brand, quien la evaluó en 2023, dijo que su caso era extremadamente raro porque fue víctima de abusos por parte de muchas personas que deberían haberla protegido. "Su infancia estuvo plagada de abusos físicos, sexuales y emocionales.